
lunes, 28 de enero de 2008

domingo, 27 de enero de 2008

sábado, 26 de enero de 2008

jueves, 24 de enero de 2008

Ironía
-Nada, ¿por qué?
-Estás llorando.
-Ah...es que tengo una enfermedad de los lagrimales. No se cierran bien. Me van a operar...lo único que voy a ver todo en blanco y negro. No pasa nada...me dijeron que hasta puede ser que llegue a distinguir el rojo.¿No te parece muy de película? Te sangra la mano y ves todo gris y la sangre roja, roja...Lo único que la operación es delicada. Te hacen unos cortecitos en los ojos, y en una parte del cerebro, que parece que tiene que ver con los recuerdos...ahí hay unos conductos que llevan a los lagrimales. Hay que tener cuidado.
(Eso le voy a contestar al que me pregunte "qué te pasa?")
martes, 22 de enero de 2008
Fascinación
Manicomio (Primera Parte)


lunes, 21 de enero de 2008
No me hagas esto...
Ahora sí me importa, odio encontrarme otra vez en este círculo del que nunca puedo salir. ¿Para qué me hablan, me confiesan secretos, me llaman, me escuchan, si van a dar vuelta la cara y acá no pasó nada? Si van a volver a su mundo armadito de todos los días, a olvidarse de nada que no sea interesante y perfecto y descomunal, pero que no tenga ni una gota de mí. Soy un respiro cuando ya no lo soportan, echan un vistazo cuando la vista se les cansó de tanto gris. Porque a mí no se me escapa que también se sienten como yo, pero se lo guardan bien guardado en algún lugar remoto y lo van a visitar de vez en cuando. ¿Se les ocurrió alguna vez que alguien que se desangra para explicarles su locura, sus miedos, sus sueños, esperaría tal vez lo mismo de ustedes? No se les ocurre, porque soy puta de una hora, soy una cogida rápida cuando no aguantan más. Bueno, ahora soy yo la que no aguanta más.
domingo, 20 de enero de 2008
el caos que te sobrevino era muy grande para vos...
pero perdiste, perdiste, nunca tuviste el valor de subir otra vez
y te ocultaste en las alcantarillas con aire de realeza
Rey Rata
Rey Monstruo
Rey de la Basura
De vez en cuando te lamés las heridas
de esa brutal caída
y te sabés indefenso, mientras todos te pasan por encima
se te acercan y mostrás los dientes
que nadie venga a ver cómo te pudrís
es un secreto, secreto del Rey
Y construís increíbles castillos de basura
y componés música con olor a cloacas
y te hechizás por un instante
y te das cuenta de que sos una rata, nada más que una rata
menos mal que te diste cuenta
ya estabas pensando en agarrar de la mano a alguien
y llevarlo ilusionado a que viera tu Reino Basura.
Te ahorraste de ver la mirada incómoda en sus ojos
su asco infinito
verlo disimulando sus arcadas
"muy bonito, muy bonito"
o verlo huir despavorido
sin entender porqué nadie tiene piedad de las pobres ratas
y las manda matar de una vez...
¿De dónde saldrán estos monstruos?
se preguntaría cuando se detenga a recuperar el aliento
viernes, 18 de enero de 2008
.
Hoy festejaremos los infelices

Naty Menstrual
miércoles, 16 de enero de 2008
La independencia del arte por la revolución, y la revolución por la liberación definitiva del arte

"Yo quiero ser comprendido por mi país, pero si no soy comprendido, qué se le va a hacer, pasaré por la tierra natal como pasa la lluvia oblicua".
El 14 de abril de 1930, a las 10:15 de la mañana Vladimir Maiakovski se pegó un tiro en el callejón de Lubianski con el revólver que le había servido doce años antes para su papel en la película No nací para el dinero.
¡A todos!No se culpe a nadie de mi muerte y,por favor, nada de chismes. Lili ámame.Camarada gobierno, mi familia es:Lili Brik, mi madre, mis hermanasy Verónica Vitaldovna Polonskaya.Si se ocupan de asegurarles una existencia decente, gracias.Por favor den los poemas inconclusos a los Brik, ellos los entenderán. Como quien dicela historia ha terminado.El barco del amorse ha estrelladocontra la vida cotidianaY estamos a manotú y yoEntonces ¿para quéreprocharnos mutuamentepor dolores y daños y golpes recibidos?Vidriera 1/ Teatro (desesperadamente silbada)
Mientras sus compañeros futuristas vestían glamorosos trajes, la blusa amarilla, remedo de la vestimenta del obrero ruso, era la prenda habitual de Maiakovski. Como Einstein, a quien admiraba, para no tener que elegir qué ponerse, compró en serie las camisas.Puede decirse que la obra de Maiakovski se articuló alrededor de tres ejes de tensión:*Arte al servicio de la comunidad vs. Arte al servicio del YO. *Afán de comunicar al pueblo vs. incomprensión del pueblo del lenguaje utilizado. *Revolución formal vs. Revolución social.Maiakovski percibe la respiración del mundo futuro latente en lo cotidiano y próximo. Es el entusiasmo dinámico de ese sentimiento el que le hace aullar -como Dadá- transgredir, declamar en los cafés, circos y teatros de Moscú, llamando a las masas en sus poemas y aunando la revolución formal del Futurismo con la revolución social. Nunca dejará de arrojar dardos a toda clase acomodaticia que gobierne su patria.Su primera obra de teatro Vladimir Maiakovski, pieza teatral en verso, fue estrenada el 2 de diciembre de 1913, y debe su nombre al azar. Tuvo lugar en el teatro Luna Park de Petrogrado, por la compañía del Primer Teatro Futurista del mundo, integrada casi en su totalidad por estudiantes aficionados, representando el propio Maiakovski en el rol principal. Un inopinado error al registrar la obra hizo que se confundiera el título con el autor, pasando de llamarse La rebelión de los objetos al homónimo autoral. La obra constaba de dos partes, un prólogo y un epílogo. Al lado del protagonista, el poeta Maiakovski, se movían una serie de siluetas fantásticas, de horrorosos muñecos: el hombre joven, el hombre al que le falta una oreja, el hombre descabezado, el milenario Matusalén, la mujer de las lágrimas grandes, la mujer de las lágrimas pequeñas, que venían a ser como la deformación de las ideas del poeta y de la realidad que le rodeaba al ser reflejada por espejos cóncavos y convexos. Al levantarse el telón, se veía la plaza de una ciudad en la que se celebraba una estrepitosa fiesta de mendigos, pero la alegría es sólo aparente, porque, en realidad, una sombra de tristeza se extiende sobre la ciudad. Muy pronto los mendigos se rebelan contra los poderosos y los objetos se rebelan contra los hombres. El poeta aparece sólo en el escenario y dice:
Jamás comprenderéispor qué yo, tranquilo,entre un vendaval de burlas,levo en un plato el almaal festín de los años futuros.Por el carrillo rasposo de las calles,resbalando como lágrima inútil,yo,quizá seael último poeta.:
Les mostrarécon palabrassencillas, como un mugido,nuestras nuevas almas,zumbantes,como arcos de lámparas.Apenas toque con los dedos vuestra cabezaos crecerán labiospara enormes besosy una lenguaafín a todos los pueblos.
El poeta "tranquilo" ante un "vendaval de burlas" confía en el futuro, su trabajo no está alejado del hombre ordinario, va por la calle pero como un esfuerzo inútil, puesto que hay una disociación entre presente y futuro. En este presente tal vez, él sea el último poeta, el último que pueda cantar los versos de la revolución, del futuro, de lo por venir. El presente está vacío, el futuro lleno de posibilidad, y poblado de electricidad y máquinas. El futurismo es para Maiakovski un lenguaje, la posibilidad formal de revestir de signos su utopía: la comunión de los pueblos, la abolición de las clases, el triunfo del proletariado. Su posición de "último poeta", que hiperboliza la figura del vate, lo transforma en el conductor, el medio para llevar a cabo la utopía.
Las nubes se entregan al cielo,fofas y viles.Se acaba el día.Las mozas del aire también ansían oro,sólo piensan en el dinero.
Una de las obsesiones de Maiakovski será la monetarización social, el traslado trágico de los valores de uso a los valores de cambio. Está temática recorre de alguna manera toda su obra, uno de los puntos álgidos de su desarrollo será, justamente, la película No por dinero de 1918, relacionada -incluso- con su muerte. Durante el desarrollo de la obra el poeta -protagonista, Maiakovski que actuaba de sí mismo- descubre el tráfico, la producción en cadena de nada menos que, besos. Le cuentan cómo un beso hizo ahorcarse a un hombre antes de que pudiera aprisionarlo en un portarretratos. Los besos son niños que surgen de las fábricas y se presentan así ante la gente donadora de lágrimas y ante el poeta. El poeta, quien recoge las lágrimas de las mujeres del pueblo, asustado, apenas consigue hacer la valija. Sabe que tirará esas lágrimas al mar, y volverá,a recorrer la ciudad dejando en las lanzas de las casas al alma a jirones.(...)Yo con mi carga iré a tropezones,arrastrándome más hacia el norte, (...)arrojaré vuestra lágrima al Dios oscuro de las tormentas en el inicio de las fieras.Hasta entonces seguirá siendo el mismo paria visionario. La obra acaba con otro monólogo a modo de epílogo definitivo donde se plasma una contradicción: la escasez de medios de hacerse entender por el pueblo:
Lluvia
martes, 15 de enero de 2008
Hermann Hesse

Oscila el fuego de la vela en la botella vacía y en el vaso.
En el cuarto hace frío.
Fuera sobre la hierba la lluvia cae blandamente.
Vas al lecho de nuevo para un corto descanso,
lleno de escalofríos y tristeza.
La mañana y la noche vienen otra vez
vienen siempre de nuevo
mientras que tú jamás.
Mi querido lobo estepario, yo no sé si alguien te habrá comprendido alguna vez. Sé que tu locura y tu soledad no fueron gratuitas. Quien crea esto es un imbécil. Nadie podría elegir tu vida austera y dolorosa, aunque estoy segura de que la amabas. Yo amo mi soledad. Por alguna extraña razón a través de la historia sentí palpitar tu llamado. Sentí el poder que irradiabas y la inevitable locura de aquel que se atreve a ahondar en lo profundo del alma humana. Sé de lo que hablabas cuando afirmabas que el hombre se constituye de esa multitud de polos opuestos que luchan entre sí. Al que no es capaz de ignorarlos, lo desgarra. Es extraño vivir una vida paralela en la que sentimos que nadie nos comprende, quizás porque no logramos comprendernos nosotros mismos. Pero la belleza de la vida también está en este tipo de cosas. Hay que vivir, no tengo dudas. Hay que saltar al vacío.
jueves, 10 de enero de 2008
Lenguaje
La palabra MIERDA: Es simplemente cuestión de educación.
A la palabra mierda es posible relacionarla con todo...
Ubicación geográfica: Andate a la mierda
Valor Dietético: Come mierda
Adjetivo calificativo: Sos una mierda
Egocentrismo: Se cree la gran mierda
Escepticismo: No te creo ni mierda
Venganza: Hagámoslo mierda
Accidente: Se hizo mierda
Efecto visual: No se ve ni mierda
Sentido del olfato: Huele a mierda
Como despedida: Vámonos a la mierda
Metamorfosis: Se chocó y se hizo mierda
Especulación: Que sera esa mierda?
Superlativo: Purísima mierda
Insatisfacción Sexual: Esa vieja es una mierda
Expresión de alegría: Que mierda tan buena
Sorpresa 1: Que mierda es esa?
Sorpresa 2: MIERDA!!!!!
Exceso de velocidad: Va a toda mierda.
Egoísmo: No me regaló ni mierda.
Sentido del gusto: Esto sabe a mierda
Conformismo: Seguimos comiendo mierda
Pasado imperfecto: Que cagada fue esa mierda
Impotencia: No se me paró esa mierda
Acción: Vamos a hacer esa mierda
Ánimos: Apurate con esa mierda
Desorden: Que mierdero!
Hábitos alimenticios: Es un come mierda
Despectivo: No se que se cree la mierda esa
Alquimista: Lo que toca lo hace mierda
lunes, 7 de enero de 2008
Perseguiste el secreto demasiado pronto, y lloraste por la luna...ahora hay una mirada en tus ojos, como agujeros negros en el cielo

domingo, 6 de enero de 2008
Idiota
Caminando, vi personas que iban delante mío, cruzaban la calle...(amigos, aunque ahora, quién sabe)
Quise cruzar para hablarles, seguir el camino con ellos.
Y abruptamente un colectivo con la velocidad del rayo pasó enfrente mío.
Fue difícil contener las lágrimas mientras veía cómo ellos se perdían a lo lejos.
Dios...nunca me sentí más idiota.
Lo peor es llegar bajando la mirada y tratando de parecer normal aunque uno tiene su pobre espíritu hecho pedazos.
Ahora que volví a leer el cuento de Cortázar, se me acabó la farsa. Soy idiota, terriblemente idiota. No es que me importe, pero...
No importa, porque puedo estar contenta aunque a veces las ganas de llorar no me dejen caminar. Puedo ser feliz aunque a veces tenga la horrible sensación de que un fuego helado me come las entrañas porque siempre me asombra la magnitud de mi idiotez.
No importa aunque los demás se den cuenta perfectamente y lo disimulen. No importa que me lo digan.
No me importa saber que soy idiota.
Lo verdaderamente horrible es olvidarse y en el frágil momento en que la idiotez no puede estar de la mano con la realidad...
Caerse de cabeza en uno mismo y en su idiotez...otra vez.
Por eso nos decimos orgullosos de ser torpes, inadaptados, extraños...Somos sensibles. Sufrimos (cómo sufrimos..!)
Déjennos burlarnos un poco del mundo, el mundo se burla tanto de nosotros...sería como enojarse con el niño que deseoso de aventuras, camina tres cuadras fuera de su casa.
Hay que ser realmente idiota para...
viernes, 4 de enero de 2008
El perseguidor

El ron con el nescafé no estaba mal del todo, y los tres nos hemos sentido mucho mejor después del segundo trago y de un cigarrillo. Ya para entonces he advertido que Johnny se retraía poco a poco y que seguía haciendo alusiones al tiempo, un tema que le preocupa desde que lo conozco. He visto pocos hombres tan preocupados por todo lo que se refiere al tiempo. Es una manía, la peor de sus manías, que son tantas. Pero él la despliega y la explica con una gracia que pocos pueden resistir. Me he acordado de un ensayo antes de una grabación, en Cincinnati, y esto era mucho antes de venir a París, en el cuarenta y nueve o el cincuenta. Johnny estaba en gran forma en esos días, y yo había ido al ensayo nada más que para escucharlo a él y también a Miles Davis. Todos tenían ganas de tocar, estaban contentos, andaban bien vestidos (de esto me acuerdo quizá por contraste, por lo mal vestido y lo sucio que anda ahora Johnny), tocaban con gusto, sin ninguna impaciencia, y el técnico de sonido hacia señales de contento detrás de su ventanilla, como un babuino satisfecho. Y justamente en ese momento, cuando Johnny estaba como perdido en su alegría, de golpe dejó de tocar y soltándole un puñetazo a no sé quién dijo: "Esto lo estoy tocando mañana", y los muchachos se quedaron cortados, apenas dos o tres siguieron unos compases, como un tren que tarda en frenar, y Johnny se golpeaba la frente y repetía: "Esto ya lo toqué mañana, es horrible, Miles, esto ya lo toqué mañana", y no lo podían hacer salir de eso, y a partir de entonces todo anduvo mal, Johnny tocaba sin ganas y deseando irse (a drogarse otra vez, dijo el técnico de sonido muerto de rabia), y cuando lo vi salir, tambaleándose y con la cara cenicienta, me pregunté si eso iba a durar todavía mucho tiempo. -Creo que llamaré al doctor Bernard -ha dicho Dédée, mirando de reojo a Johnny, que bebe su ron a pequeños sorbos-. Tienes fiebre, y no comes nada. -El doctor Bernard es un triste idiota -ha dicho Johnny, lamiendo su vaso-. Me va a dar aspirinas, y después dirá que le gusta muchísimo el jazz, por ejemplo Ray Noble. Te das una idea, Bruno. Si tuviera el saxo lo recibiría con una música que lo haría bajar de vuelta los cuatro pisos con el culo en cada escalón. -De todos modos no te hará mal tomarte las aspirinas -he dicho, mirando de reojo a Dédée-. Si quieres yo telefonearé al salir, así Dédée no tiene que bajar. Oye pero ese contrato... Si empiezas pasado mañana creo que se podrá hacer algo. También yo puedo tratar de sacarle un saxo a Rory Friend. Y en el peor de los casos... La cuestión es que vas a tener que andar con más cuidado, Johnny. -Hoy no -ha dicho Johnny mirando el frasco de ron-. Mañana, cuando tenga el saxo. De manera que no hay por qué hablar de eso ahora. Bruno, cada vez que me doy mejor cuenta de que el tiempo... Yo creo que la música ayuda siempre a comprender un poco este asunto. Bueno, no a comprender porque la verdad es que no comprendo nada. Lo único que hago es darme cuenta de que hay algo. Como esos sueños, no es cierto, en que empiezas a sospecharte que todo se va a echar a perder, y tienes un poco de miedo por adelantado; pero al mismo tiempo no estás nada seguro, y a lo mejor todo se da vuelta como un panqueque y de repente estás acostado con una chica preciosa y todo es divinamente perfecto.
Un día empecé a sentir algo en el métro, después me olvidé... Y entonces se repitió, dos o tres días después. Y al final me di cuenta. Es fácil de explicar, sabes, pero es fácil porque en realidad no es la verdadera explicación. La verdadera explicación sencillamente no se puede explicar.
Me puse a pensar en mi vieja, después en Lan y los chicos, y claro, al momento me parecía que estaba caminando por mi barrio, y veía las caras de los muchachos, los de aquel tiempo. No era pensar, me parece que ya te he dicho muchas veces que yo no pienso nunca; estoy como parado en una esquina viendo pasar lo que pienso, pero no pienso lo que veo.
Apenas me senté me puse a pensar en ellos. Pero al mismo tiempo me daba cuenta de que estaba en el métro, y vi que al cabo de un minuto más o menos llegábamos a Odéon, y que la gente entraba y salía. Entonces seguí pensando en Lan y vi a mi vieja cuando volvía de hacer las compras, y empecé a verlos a todos, a estar con ellos de una manera hermosísima, como hacia mucho que no sentía. Los recuerdos son siempre un asco, pero esta vez me gustaba pensar en los chicos y verlos. Si me pongo a contarte todo lo que vi no lo vas a creer porque tendría para rato. Y eso que ahorraría detalles. Por ejemplo, para decirte una sola cosa, veía a Lan con un vestido verde que se ponía cuando iba al Club 33 donde yo tocaba con Hamp. Veía el vestido con unas cintas, un moño, una especie de adorno al costado y un cuello... No al mismo tiempo, sino que en realidad me estaba paseando alrededor del vestido de Lan y lo miraba despacio. Y después miré la cara de Lan y la de los chicos, y después me acordé de Mike que vivía en la pieza de al lado, y cómo Mike me había contado la historia de unos caballos salvajes en Colorado, y él que trabajaba en un rancho y hablaba sacando pecho como los domadores de caballos...